El guía me advirtió que tuviera a buen
recaudo la cámara de fotos y cualquier otro objeto que pudiera llevar a la
vista de todos... y de los monos. La verdad es que no le hice mucho caso.
Aquel día nos dirigimos a Uluwatu, un
precioso acantilado dominado por un
templo. La idea era disfrutar de la puesta de sol, que prometían espectacular. Nos encontramos con decenas de turistas que, como
templo. La idea era disfrutar de la puesta de sol, que prometían espectacular. Nos encontramos con decenas de turistas que, como

