Hoy ha muerto Sor Luz, monja de
las Hermanas de la Caridad, que trabajaba en la Residencia "Hogar nuestra
Sra. de los Dolores" en Jerez de la Frontera, dependiente de la Diputación
de Cádiz y que gestionan las Hijas de la Caridad.
Con
toda seguridad la vida de ese medio centenar de personas que habitan el centro,
desde que eran pequeñas, no hubiera sido la misma de no haber tenido la suerte
de estar allí Sor Luz. "Dedicación exclusiva y permanente". 24 horas
al día para a atender, cuidar, mimar y dar su apoyo, alegría y amor a esas
personas absolutamente indefensas.
Admiro
a Sor Luz, por su integridad, honestidad, entrega, fuerza y cariño que derrochó
en su trabajo. Nunca pidió nada para sí, siempre para "su familia",
pues así trataba, cuidaba y sentía a los/las residentes.
No me
importan los hábitos que vestía, sus creencias, motivaciones y religión que
profesara, ni las confronto con las mías. Sólo me importan sus actos. Y sus
actos llenaron de luz la vida de esta gente del Hogar que no tiene discursos
para defenderse, ni abrazos donde cobijarse, ni familia que las cuide.
Sor Luz
lo dio todo, les dio todo.
No es
el momento de hablar de la ramplonería de quienes teniendo ¿poder? le pusieron
piedras en el camino en aras de un "todavía mas ramplón" progresismo
laicista / feminista, simplemente porque vestía hábitos, sin fijarse que los
actos de Sor Luz "delataban" a una mujer de pies a cabeza, que hizo
que muchas personas totalmente desvalidas, vivieran cada día con un rayo de
Luz, como era ella.
Ella no
necesita homenajes, ni buenas palabras, ni falsos discursos, ni ser nombrada
hija adoptiva de la Provincia de Cádiz... Ella ya recibió su premió siendo la
madre adoptiva, sin necesidad de papeles ni procesos adoptivos, de medio
centenar de personas, que en muchos casos no sabían decir su nombre:
Luz.
Gracias